El dictador Francisco Franco decía que sus enemigos políticos tenían tres opciones: entierro, encierro o destierro. Con esa guía de acción convirtió a España en un país de prisiones, de cementerios y de familias desgarradas que no tenían manera de defenderse del poderoso que, antes de desayunar, como quien hace lagartijas para empezar el día de buen talante, firmaba sentencias de muerte y de expulsión de España.
Rebaño de elefantes
A confesión de parte
El poder del presidente no es ni ha sido nunca un asunto de personalidad pues, por muchas virtudes que tenga el jefe del ejecutivo, no sustituyen la legitimidad del Estado de derecho, todavía menos cuando sabemos que buena parte de la popularidad del presidente la paga el erario público.
¿Las derechas mexicanas en movimiento?
La derecha que nace con el lopezobradorismo es una corriente política distinta del PAN, devastado por querellas internas y por la derrota que sufrió su ambicioso candidato presidencial Anaya. La derecha cuyo perfil ha contribuido a cincelar el lopezobradorismo se asemeja a otras organizaciones latinoamericanas que también son una respuesta a los populismos antiliberales en el poder en buena parte de la región.
El presidente está en el cielo, en la tierra y en todo lugar
El presidente ha hecho del espacio público su espacio personal. Sus palabras, sus actitudes, sus errores, su tropezado discurso ocupan la totalidad del tiempo que dedicamos a seguir la vida política, esto es, las acciones que involucran la lucha por el poder y la influencia. Cuando buscamos explicarnos lo que hace el gobierno nos topamos pronto con la figura presidencial agigantada por medios y redes sociales.
Un presidente sin Estado
Rara vez ha habido un presidente con la arrogancia que mueve a Andrés López Obrador, que lo ha llevado a tomar decisiones fundadas sólo en su intuición y en su ambición. Por sorprendente que parezca, sus propios errores, inexactitudes y falsas interpretaciones no lo frenan y , en apariencia, tampoco lo conducen a la reflexión. De suerte que la mayor parte de sus decisiones tiene el aire del capricho y la ocurrencia; como si todas sus acciones fueran producto de la improvisación.