Después de más de cuatro años de escuchar al presidente de la República insultar a sus críticos y adversarios debería estar acostumbrada a que el jefe del Ejecutivo se comporte de manera totalmente inapropiada para el cargo que ostenta. En la conferencia matutina del 14 de marzo, le pareció muy fácil responder a una pregunta a propósito del IFAI que el instituto no servía para nada como tampoco servían la Comisión Federal de Competencia o el INE. El desprecio con que se refiere a personas o a instituciones que le estorban para gobernar me duele profundamente, no porque tenga yo nada que ver con el IFAI, el INE o la Cofece, sino porque me humilla que el mismísimo presidente de mi país ofenda con tanta facilidad a quien se le ocurre. No se da cuenta, tal vez, de que su conducta es un insulto para todos nosotros, a quienes se supone que representa.

La descuidada descalificación de instituciones no se refiere a entes abstractos, sino al trabajo, a la dedicación, muchas veces de años, de personas honestas que decidieron trabajar para ganarse la vida. ¿Con qué derecho Andrés Manuel López Obrador descarta sus esfuerzos, su carrera, toda una trayectoria de vida con un comentario sarcástico, medio irónico, nada gracioso? ¿Qué sienten, qué piensan los hijos de las personas que llevan años trabajando en una institución de la que se burla el presidente de la República, la ridiculiza y la acusa de ser un nido de corruptos? ¿Cómo ven a sus papás que todas las mañanas salen a trabajar a ese pozo de inmundicias que preside López Obrador? ¿Cómo valoran el trabajo? ¿Cómo ven el país en el que nacieron si el hombre más poderoso de México les dice que todo es corrupción? ¿Qué pensamos de una persona que a todas las preguntas que se le hacen, sobre diferentes y diversos temas, responde exactamente lo mismo?
Cada mañanera es un ejercicio brutal de poder, López Obrador las disfruta como si fueran churros con chocolate porque puede decir lo que le venga en gana, sin ningún cuidado ni más apoyo que su palabra, porque puede acusar sin pruebas, denunciar, ridiculizar a los que no piensan como él y porque ofende y humilla a diestra y siniestra en televisión nacional. Todos los días nos falta al respeto a todos, sabedor que no podemos contestar sin correr el riesgo de que nos revire la Fiscalía General de la República o la Auditoría Superior de la Federación. Recuerdo con tristeza que sólo dictadores como Idi Amín Dadá, de Uganda, y Anastasio Somoza, de Nicaragua, eran tan terriblemente irrespetuosos de los opositores y de los ciudadanos en general. En nuestro caso su número aumenta porque el presidente insulta en paquete: todos los trabajadores del INAI, todos los jueces, todos los fifís, todos los investigadores, todos los escritores, todos los científicos, y así podríamos seguir haciendo la interminable lista de “corruptazos”, hipócritas, egoístas, una masa indiferenciada de traidores a la patria que pueblan la monarquía absolutista en la que vive el presidente.
El presidente afirma de manera contundente que tiene autoridad moral. No obstante, me atrevo a dudar de su certeza, porque de tenerla no tendría que presumirla y tampoco tendría la necesidad de recurrir a un pasado que él describe como oscuro y vergonzoso, sólo para contrastarlo con el brillo de la fantasía que ha construido. El ejercicio de la autoridad se apoya en un código de conducta, en una etiqueta que suaviza la presión de la ley, de los reglamentos que sujetan la obediencia del ciudadano, y éste se somete voluntariamente a esas restricciones porque recibe de la autoridad un trato civilizado, porque aplica la ley sin violar las reglas que la obligan a proteger los derechos de los ciudadanos —entre ellos el del respeto a su buen nombre— y el legado de valores que toda persona honesta construye para sus hijos a lo largo de su vida.
Yo, de plano, evito las mañaneras porque me echan a perder el día. Escuchar por enésima vez las denuncias de la supuesta conspiración de los malvados contra la llamada Cuarta Transformación me aburre y me deprime. Creo que el presidente tiene cosas más importantes que hacer que contarnos lo que dicen de él sus enemigos. En un artículo reciente, Jorge Zepeda Patterson, que siempre trata de encontrar la racionalidad de las acciones y los dichos presidenciales, se felicitaba de que pese a la acritud y creciente agresividad de los intercambios entre el presidente y sus gobernados no se han colapsado las reglas de la civilidad. Es cierto, las provocaciones del presidente, que no son otra cosa, no han recibido más respuesta que la mofa o la acidez de los editorialistas y las dos manifestaciones masivas de protesta de hace unas semanas. Pero cabe preguntarnos cuánto resistiremos unos y otros las provocaciones diarias, el constante golpeteo en que se ha convertido la “conversación” política.
Soledad Loaeza
Profesora investigadora emérita de El Colegio de México. Investigadora emérita del SNI. Obtuvo el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2010. Su más reciente libro es A la sombra de la superpotencia. Tres presidentes mexicanos en la Guerra Fría, 1945-1958.
A mí también me desespera el mismo discurso del presidente en la mañanera. Y me desespera y desilusiona que aún tenga una aprobación considerable de ciudadanos de nuestro país.
Soledad Loaeza, extraordinario su comentario sobre las diarias actuaciones de un hombre que pelea contra sus gobernados porque estos se atreven a criticarle sus formas y ocurrencias, hemos sido pacientes y precavidos por las formas en que este desgobierno de 4t ataca, señalamientos sin pruebas pero si llenos de perversidad que le permiten su sonrisa socarrona que se escucha por todos los rincones del pais, ya tendremos nosotros el tiempo para ver como este ídolo de barro de algunos sea presa de sus propias acciones, al tiempo.
Con conocimiento de causa y madurez Soledad Loaeza describe lo que la mayoría de los mexicanos pensamos del actual presidente de México quien desde su palacio del que teme salir no gobierna sino que grita, hace berrinches e insulta mientras deja que nuestro país se vaya a pique.
Gracias maestra Soledad Loeza, gracias por ponerle expresión literaria a todo el sentimiento, a toda la depresión y acidez metabólica que vivimos los mexicanos que amamos a México. Nuestra Patria, nosotros, en esta tierra, estamos sufriendo como dolores de parto, estamos sufriendo mútliples neuropatías, neuralgias y quizás hemos llegado a sufrir alucinaciones que nos alteran nuestra misma existencia. Más bajo no podemos caer. Ésta es una pesadilla en donde vemos con gran tristeza el derrumbe de los edificios institucionales que a lo largo de la historia de nuestra Patria se han construído; se derrumban como las torres gemelas al ser atacadas por la ignominia y la barbarie del terrorismo de un hombre sin escrúpulos y lleno de rencor llamado presidente, quien preside nuestra Patria y la viola, la maltrata, la golpea con diabólica pasión de odio. Qué tristeza y qué depresión! Qué vergúenza ante el mundo entero! No sé dónde esconder mi facies de mexicano, sonrojada por la pena, por la vergüenza y la decepción. Desde el abismo del aislamiento, de la soledad, de la depresión social, en la gran vulnerabilidad, en la impotente indefensión, elevemos nuestra mirada hacia un horizonte de Esperanza. Defendamos a nuestra nación de éste apocalítpico mounstruo de siete cabezas que amenaza con destruir la tierra donde hemos nacido y crecido. Me viene a la mente y al corazón las palabras hermosas de nuestro Himno Nacional: Un soldado en cada hijo te dió. Somos soldados que aguantan pero también que defienden. Comencemos por nosotros mismos y contagiemos a nuestros compatriotas el amor a nuestra Patria.
OBRE DIOS, ÉL LO PONDRÁ EN SU LUGAR, DE HECHO CREO QUE COMIENZA SU CAÍDA POR FALTA DE SALUD. NOSOTROS DEBEMOS DE SEGUIR TRABAJANDO Y ACTUANDO RESPONSABLEMENTE.
SOLEDAD LOAEZA USTED ESCRIBE CON EL ALMA. CUENTA CON MI ADMIRACIÓN. SALUDOS RESPETUOSOS.
Impecable como siempre
La envidia, el absoluto poder de destruccionÑ el NULO poder para construir y avanzar. Su miseria moral personal intelectual y cultural, Lopez Obrador es como el estandarte de la Guadalupana, pero en SENTIDO NEGATIVO
Es a no dudarlo una basura humana, una basura su gobierno y un lastre y una carga de verguenza mundial, sus 15 millones de seguidpres-
Los demas Electores, los que somos anti 4 t declarados, o ya sacamos un abanderado qiue represente el ANTI MORENISMO RADICAL, o por mediocridad y desidia, marcheremos detras de este que es el peor estandarte, la peor bandera en toda la Historia de Mexico
Cuando las personas se comportan como Andrés Manuel López , denostando a diestra y siniestra a todo aquel que no está de acuerdo con el, solo porque de momento tiene el PODER, es una persona COBARDE Y ACOMPLEJADA, que va perdiendo el respeto de todos. Esas personas se vuelven DESPRECIABLES .
Excelente nota de la Sra. Soledad, pero ¿cómo ser más directos contra el problema de raíz del votante mexicano?
Basta de abstencionismo, nadie dice o hace algo efectivo para acabar con ese mal de conformistas.
Por nadie, me refiero a quienes tienen voz pública, curul, a quienes se sabe tienen foro y seguidores, mismos que debiesen ser multiplicadores de ese mensaje o esa acción contra el abstencionismo. El pueblo mexicano tenemos el gobierno que nos merecemos por conformistas.
Chole…lá: Maestra, como siempre te leo con mucho gusto, con mucho interés, con mucha atención, hoy no es la excepción y claro que se siente feo que lo humillen a uno, en lo particular o en lo general, como dicen los borregos de.. tú ya sabes dónde están; es feo humillar al prójimo y a la prójima (por aquello de la igualdad), pero toma en cuenta querida Sol, de acuerdo a tu experiencia, de quien vienen las palabras, las ofensas, las descalificaciones; vienen de un pobre ente que vive en un palacio virreinal, de un individuo que nunca podrá brillar en sociedad mas que en el zócalo y eso quien sabe; así que olvídalo, ignóralo, ya vendrán tiempos mejores y nos olvidaremoss, bueno eso espero, de La Gansa Inquisición y de la 4T. Un abrazo. Vale.
como siempre gracias por su análisis grato y serio ,doña Soledad,buena noche.
Es contundente el texto de Soledad Loaeza. Mi duda es que sean «arranques» irracionales e impensados. A estas alturas estoy convencida de que esta actitud del presidente es totalmente planeada y medida, y no tiene otro fin que complicar tanto las cosas antes de las elecciones que decidan «que por el bien de todos, no se puedan celebrar, y hay que esperar a que los tiempos se calmen». Amlo es temerario e irresponsable. La ciudadanía hemos sido y debemos de seguir siendo responsables. Es en el trabajo unido y consistente para quitar a Morena del camino del futuro de México en el que debemos de continuar, en donde podremos tener éxito. Responderle, para que se emberrinche no está del todo mal, pero debemos de tener claro que no es contestando cada provocación como lo debilitamos; es con acciones sociales y legales contundentes como saldremos de esta pesadilla que le ha costado tan cara a México.
Para L.Obrador todo es corrupción. Ese es el pretexto usado para demoler las Instituciones que le estorban para instalar en México una dictadura que ya empieza. Es lo mismo que han hecho otros dictadores. Sigue al pie de la letra el librito.
Todos sabemos que el corrupto es el, su familia y sus amigos.
Corrupto ha sido toda su vida. Ha vivido y ganado mucho dinero practicando el chantaje y extorsión desde muy joven. Busquen su historial.
El próximo 4 de julio nos vemos.
De verdad agradezco que personas como usted, maestra puedan hacer una crítica real de lo que realmente son esas mañaneras y podamos hacer un verdadero análisis de a quien, vamos a favorecer con nuestro derecho al voto en las próximas elecciones.