El secretario Ebrard quiso hacer de nuestra reyerta con los bolivianos un llamado a la unidad nacional, y ha llevado su orgullo herido por los insultos que han proferido contra nuestro presidente a los tribunales internacionales, porque aparentemente eso le duele más que las humillaciones y ofensas que nos ha dirigido Donald Trump, que sólo han merecido el “respeto” del presidente López Obrador.
Marcelo Ebrard
Apaciguar a la bestia
El presidente López Obrador ha optado por una política de apaciguamiento con el presidente Donald Trump. Nada parece más desafortunado. La historia enseña que ésta es una estrategia que conduce derecho a la derrota cuando se trata de enfrentar a políticos agresivos, decididos a hacer valer sus intereses y su superioridad incluso pisoteando leyes y acuerdos previos. Los “acuerdos” que se firmaron el pasado 6 de junio entre México y Estados Unidos son una amarga demostración del fracaso de la diplomacia mexicana y del presidente López Obrador.