Un presidente sin Estado

Rara vez ha habido un presidente con la arrogancia que mueve a Andrés López Obrador, que lo ha llevado a tomar decisiones fundadas sólo en su intuición y en su ambición. Por sorprendente que parezca, sus propios errores, inexactitudes y falsas interpretaciones no lo frenan y , en apariencia, tampoco lo conducen a la reflexión. De suerte que la mayor parte de sus decisiones tiene el aire del capricho y la ocurrencia; como si todas sus acciones fueran producto de la improvisación.

No obstante, en las últimas semanas la prensa ha publicado información acerca de dos propuestas presidenciales y lineamientos de acción de la Secretaría de Educación Pública y del CONACYT, que son muy inquietantes porque revelan que Andrés Manuel López Obrador sí tiene un plan consistente de largo plazo para ejercer un poder personalizado, tanto más desbordado cuanto que al mismo tiempo ha desmantelado áreas importantes de la acción estatal.

Ilustración: Víctor Solís

Las dos iniciativas más recientes que suenan la voz de alarma para quienes creen en la democracia en México son, primero, la pretensión de López Obrador de firmar con su nombre, la cartas dirigidas a beneficiarios de créditos del gobierno federal; y, luego, la iniciativa de modificar la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria con el fin de que el presidente pueda decidir discrecionalmente la reasignación de recursos presupuestales. Estas propuestas dan marcha atrás en la delimitación del poder presidencial, que fue uno de los objetivos de la democratización de la que al presidente no le gusta hablar. El fin de la discrecionalidad en materia hacendaria de hecho se remonta al término del gobierno del presidente Lázaro Cárdenas, quien reformó el artículo referente a las facultades extraordinarias, precisamente para evitar que algún sucesor en la presidencia las utilizara para construir una dictadura.

Un segundo aspecto, igual de alarmante es la política de la Secretaría de Educación Pública de convertir el “neoliberalismo” que, en sentido estricto consiste en un conjunto de medidas de carácter económico, en un enemigo ideológico de la nación mexicana. Así lo hace al introducir lo que es una manía presidencial, en los programas pedagógicos y en los libros de texto. Esteban Moctezuma, el secretario de Gobernación del presidente Ernesto Zedillo, el neoliberal por antonomasia, es el responsable de esta manipulación que no sólo empobrece el conocimiento, sino que pretende capturar las actitudes y las creencias de nuestros adolescentes para comprometerlos quién sabe con qué utopía, que, por el camino que va, se perfila más bien como una distopía.

Más escalofriante ha sido la determinación de los responsables gubernamentales del apoyo a la ciencia de introducir en ese terreno la monomanía presidencial, para condenar la “ciencia neoliberal”. De manera inevitable invitaron a evocar referencias trágicas e inmorales a la “ciencia aria” como distinta de la “ciencia judía”.

El lopezobradorismo que se quiere de izquierda, cargaría con una grave responsabilidad histórica si se prestara a apoyar la estrategia de su líder para construir un poder personal sin restricciones institucionales, que es precisamente lo que busca el señor presidente. No sería la primera vez en la historia que así ocurre, que estructuras de poder monolíticas, abrazadas a una personalidad autoritaria, se levantan con el apoyo de quienes por años lucharon en contra de ese adversario, pero que un día, cegados por el poder traicionaron su causa para encumbrar a un líder que no cree en ellos, ni en sus batallas originales. Cree únicamente en su vocación de poder, en el placer de plegar la voluntad de quienes se creyeron más listos que él, en el gozo de hacer lo que quiere, pero además con el apoyo de quienes le ceden una biografía de lucha y de fe para que haga con ella lo que le plazca.

No, el presidente no es el Estado mexicano, es nada más el presidente, y que no se nos olvide, comparte el poder con los legisladores y con los jueces.

 

Soledad Loaeza
Profesora-investigadora emérita de El Colegio de México. Premio Nacional de Ciencias y Artes 2010. Su más reciente libro es La restauración de la Iglesia católica en la transición mexicana.

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Publicado en: Rebaño de elefantes

21 comentarios en “Un presidente sin Estado

  1. Muy buena reflexión, ojalá el presidente se de cuenta que es necesario tener una economía mixta, en dónde se apoye a los más necesitados, pero también se permita la libre competencia y desarrollo de la iniciativa privada.

  2. Excelente descripción de la figura despótica y transgresora de la democracia, en que se haconstituido López! La historia lo condenará como uno de los peores y más dañinos presidentes del país!!

  3. Este «estadista» no es más que un despiadado dictador, un adolescente «berrimchudo» que busca hacer lo que se le da la gana y aquí es donde debe entrar la división de poderes que parece inexistente, «pónganse las pilas» señores diputados señores senadores y señores jueces porque «ya saben quien » está llevando a la ruina nuestro amado México

  4. SOY MEDICO, NO HE TENIDO LA INCLINACION POLITICA, NI EL INTERES DE CONOCER LA FORMA DE GOBERNAR POR LOS EXPRESIDENTES MEXICANOS, PERO HE TENIDO LA SENSACION COTIDIANA DE QUE TODOS LOS PERIODOS SON IGUALES, SOLO CAMBIA EL NOMBRE Y EL PARTIDO POLITICO, LO QUE EXPONE LOAEZA , SE LEE CONVINCENTE, PERO NO CAPTO LA DIFERENCIA ENTRE LA FORMA ARROGANTE Y SUSTANCIAL DE GOBERNAR, ENTRE EL PRESIDENTE ACTUAL Y LOS ANTERIORES….SERA DIFERENTE, HUBO SEXENIOS MEJORES??, LA DESIGUALDAD SOCIAL, EL DISPENDIO DEL GOBIERNO, CORRUPCION, IMPUNIDAD SON RECIENTES, MOSTRAR DIFERENCIAS, CON TODO RESPETO

    1. Diferencias¿, no las hay, tiene usted rezón. Lo importante es que toda la sociedad tengamos la conciencia y sentido común de la realidad histórica y forcemos un cambio radical al sistema político mexicano, eligiendo, en 2024, a un auténtico Estadista como presidente, capaz de gobernar con base a un proyecto nacional para el desarrollo y una planeación bien programada.

    2. Perdón, pero sí hay diferencia porque en los debates de campaña López O solo decía que iba a acabar con la corrupción. Con eso iba a resolver todos los problemas. No sabía explicar nada de economía ni de ecología ni de nada; yo siempre pensé después de los debates, perdió López O, no supo contestar NADA y luego la gente decía que había ganado??? Lo importante es que en este año y medio, la corrupción está peor porque aunado a los escándalos de asignar proyectos a sus amigos sin licitación y todo lo que ya sabemos, está la corrupción peligrosísima de poner en puestos importantes a personas ineptas que sólo le digan SI.
      Soledad, excelente análisis, excelente artículo.

  5. Sin duda, Soledad Loaeza tiene una mente lúcida y una ética personal indiscutible. Como si algo faltara o por encima de todo, es una mujer muy inteligente.

  6. Me atrevo a expresar que el estado mexicano además de presidente, jueces y legisladores, también lo constituyen los tres ordenes de gobierno : estados y municipios, que tienen facultades y responsabilidades constitucionales propias

  7. Debemos cada Mexicano, denunciar su actuar, así como el d su equipo, q muchos no están de acuerdo, pero no hacen, nada por enfrentarlo. Está desmantelando al país.

  8. Se agradece mucho la claridad con que expresa lo que muchos intuímos y vemos. Necesitamos líderes valientes!

  9. Teóricamente, AMLO no es el Estado, pero de facto si lo es, como lo fueron los presidentes del PRI desde 1938. Obrador cuenta con el poder absoluto y con una oposición que no es capaz de serlo; y es tanto su poder que toma decisiones con base a una consulta popular nada representativa y fraudulenta. Claro que sí, Obrador es el Estado mexicano, es el autócrata que ha logrado poner en linea a todas las instituciones. Trágico y demencial.

  10. Lopez Obrador, va a la re-eleccion, ese siempre ha sido el plan, va en la misma ruta de Hugo Chavez, Maduro Los CAstro etc.- nunca ha habido otra intenciòn, lo que hay que hacer, es lo mismo que hicieron los Bolivianos para quitar al NARCO PRESIDENTE de ese paìs; La Movilizacion hasta que caiga la tirania y al mismo tiempo fortalecer las instituciones republicanas, y las libertades individuales; NADA MAS

  11. Excelente reflexion que nos hace pensar en la verdadera gravedad y trascendencia de las acciones del presidente Lopez Obrador y obligadamente nos lleva también a pensar en el compromiso que, como ciudadanos, todos tenemos de defender, (para sacar del bote de la basura a las que absurdamente las han arrojado), a las incipientes instituciones nacionales (que nos han costado mucho trabajo) , para perfeccionarlas y fortalecerlas . En una coyuntura como la actual, esta defensa difícilmente vendrá desde la oposición formal, coptada y contaminada por intereses facciosos. Yo apuesto por la acción ciudadana para crear conciencia y fortalecer voluntad, que la Maestra Loaeza es un excelente ejemplo de esa lucha.

  12. A los que piensan que AMLO no escucha a nadie y gobierna solo, están equivocados. Él gobierna escuchando a sus fobias, a sus complejos, a todo lo mal aprendido, a sus deseos de venganza, a sus enfermedades mentales y a sus desvaríos. Bastante compañía.

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