¿Las derechas mexicanas en movimiento?

La pregunta que surgió en 2018 luego de la victoria electoral de Andrés Manuel López Obrador no fue si había una derecha en México, sino cuándo empezaría a manifestarse y cuáles serían sus características. Algunos de sus rasgos eran discernibles a partir del discurso presidencial, porque casi siempre las derechas se organizan ante el desafío de la izquierda, y si son una respuesta, entonces llevan la huella del estímulo original. La derecha que nace con el lopezobradorismo es una corriente política distinta del PAN, devastado por querellas internas y por la derrota que sufrió su ambicioso candidato presidencial Anaya. La derecha cuyo perfil ha contribuido a cincelar el lopezobradorismo se asemeja a otras organizaciones latinoamericanas que también son una respuesta a los populismos antiliberales en el poder en buena parte de la región.

Como ocurre a todo partido derrotado, Acción Nacional necesita tiempo para reponerse; al igual que el PRI y el PRD que no parecen estar en mejor estado de salud. El estado inanimado en que se encuentran las oposiciones genera un vacío que se ha apresurado a ocupar una nueva fuerza política que se ha revelado como una opción extrema que nace en el mundo empresarial, y exige la renuncia del presidente. Los organizadores fincan la legalidad de su demanda en el artículo 39 constitucional que dice: “El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de gobierno”. Me pregunto si estos propagandistas han pensado en la otra mitad de las definiciones constitucionales que señala que el poder legislativo representa a la soberanía popular.

Ilustración: Víctor Solís

En los últimos días del pasado mes de mayo, la organización FRENA, Frente Nacional Anti-AMLO, se presentó ante la sociedad mexicana como un actor poderoso que reclama la relevancia política que da el dinero. La tarjeta de presentación fueron 41 largas caravanas de largos coches que en varias ciudades del país salieron a las calles a manifestarse contra el presidente López Obrador. Muchos de los miembros fundadores son regiomontanos, y son empresarios, pero en el principio estuvo a la cabeza Pedro Martin Bringas, uno de los accionistas mayoritarios de Soriana, la tienda departamental fundada originalmente en San Pedro de las Colonias con fuerte presencia en el norte del país. No obstante, al 2 de junio, Soriana se había deslindado de FRENA, pero Martín Bringas se mantenía firme en la organización.

Un anuncio difundido en YouTube nos informa que los integrantes de FRENA han decidido formar un frente opositor amplio y diverso, unido primero en torno a la exigencia de que el presidente López Obrador renuncie al cargo; y, segundo, esta oposición se aglutinaría en torno a un único candidato presidencial, una persona que no sea un político profesional, pero que tenga la capacidad de movilizar a 30 millones de mexicanos —la misma cantidad de ciudadanos que llevó a López Obrador al poder en la elección presidencial.

A simple vista la radicalidad de la propuesta sugiere que se trata de una novedad de un pequeño grupo de empresarios ultra de derecha que hasta ahora se movía en una marginalidad política que alberga a grupos radicales que no han tenido espacio en el sistema político. Si miramos con paciencia el video promocional de FRENA que difunden las redes sociales, veremos que la propuesta coincide con algunos de los planteamientos del señor presidente. Primeramente, la desconfianza en las instituciones electorales que tienen el encargo de reglamentar la transmisión del poder; luego, el desdén hacia los partidos políticos, y, por último, una actitud básicamente indiferente hacia los ciudadanos. FRENA se inclina por acciones extrainstitucionales con el mismo entusiasmo que lo harían Morena y el presidente López Obrador. De ahí que la aparición de FRENA no sea una buena noticia, a menos de que sea una voz de alerta para los partidos de oposición que seguramente no quieren ver su espacio colonizado por radicales que deforman nuestro régimen constitucional en nombre, ellos también, del pueblo.

En el pasado reciente, eI PAN pudo absorber y neutralizar el radicalismo de derecha que alberga el medio empresarial. Manuel Clouthier y Vicente Fox lograron la conversión de empresario a político, y con ellos un número importante de seguidores que nutrió la renovación del PAN. No solamente tenían en común el deseo de hacer política; también asumieron las reglas del juego del partido y del sistema político, con la esperanza de transformarlo desde adentro, y desde las instituciones. Eso es mucho más que lo que FRENA promete.

 

Soledad Loaeza
Profesora-investigadora emérita de El Colegio de México. Obtuvo el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2010. Su más reciente libro es La restauración de la Iglesia católica en la transición mexicana.

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Publicado en: Rebaño de elefantes

3 comentarios en “¿Las derechas mexicanas en movimiento?

  1. El torbellino politico que estan creando el gob federal y la total falta de participacion de las oposiciones en el escenario politico estan creando un frankestein que nos llevara posible a un crack social no visto en mexico urge la empatia entre todos los frentes amloistas y no amloistas

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