Hace unos años asistí a una exposición del pintor expresionista austriaco Oskar Kokoschka, en la Neue Galerie de Nueva York, que posee una impresionante colección de pintura alemana y austriaca de principios del siglo XX. Lo más notable son las obras de Gustav Klimt, en particular el fascinante retrato de Adele Bloch-Bauer, pero también hay que ver los cuadros de Egon Schiele. Con un amigo austriaco recorrí las salas del museo, pronto me di cuenta de que él no estaba para comentarios. En silencio nos detuvimos delante de los cuadros dorados de Klimt y de los cuadros negros de Schiele, tan sobrecogedores que parecen anunciar la oscuridad que se extendió sobre el mundo del arte en Austria y en Alemania cuando se instaló la dictadura nazi. Mi amigo permaneció callado hasta que salimos del museo. Entonces, rojo de rabia, murmuró: “Todo esto debía estar en Viena”. Pero esos cuadros no están en Viena porque cuando los nazis invadieron Austria impusieron la idea de que el arte burgués no era auténticamente ario, y que el expresionismo era un arte degenerado. Por consiguiente, persiguieron a quienes no compartían sus estándares estéticos y fueron muchos los artistas que se vieron forzados a dejar su país.

Ilustración: Jonathan Rosas
No fueron los únicos. El dictador y sus seguidores también se fueron contra las universidades y los centros de investigación porque no enseñaban una “ciencia aria”; y provocaron la huida de inteligencias excepcionales, de pensadores y creadores que no encajaban en el nuevo orden. Así, filósofos como Ludwig Wittgenstein, escritores como Thomas y Heinrich Mann, la escuela austriaca de economía, físicos, matemáticos, poetas, arquitectos, compositores y grandes músicos abandonaron sus países porque el gobierno todopoderoso los había condenado al oprobio y la marginación. Las universidades, los centros de investigación y los talleres de Austria, Alemania, Hungría, España, Italia, Rumania perdieron a sus científicos, a sus artistas, pero impagable fue el precio de estas ausencias para los jóvenes que debían haberse beneficiado de las élites universitarias y artísticas que habían sido blanco de la dictadura. Los estudiantes universitarios de los años de la dictadura llegaron a salones de clase, donde los esperaba un incondicional del régimen y del líder, que les hacía repetir como pericos sus mensajes, aunque estuvieran plagados de prejuicios y calumnias.
Pero, la pérdida de unos es la ganancia de otros. La mayoría de los artistas y de los profesores que expulsó la dictadura emigró a Estados Unidos, cuyas universidades recibieron con los brazos abiertos esta riqueza que habría de transformarlas y convertirlas en los centros más importantes de generación de conocimiento y de formación de los talentos locales. La llegada de los europeos al mundo de la investigación y de la educación superior de Estados Unidos fue decisiva para el desarrollo de sus instituciones educativas y de investigación.
Las dictaduras le salen bien caras a la cultura, al conocimiento y a la educación de las sociedades que sufren el infortunio de verse imponer una forma de gobierno cuyas únicas razones son las del líder. Fue tan profundo el daño que sufrieron que todavía ahora, después de décadas de la caída del dictador, son visibles las cicatrices en las instituciones universitarias de esos países, ya sea porque la formación de sus profesionistas muestra grandes huecos, al igual que sus bibliotecas tienen vacíos y omisiones de obras fundamentales porque la dictadura les negaba recursos para adquirir material de estudio que no era propaganda del líder. Todavía ahora, a más de medio siglo del fin de aquellas dictaduras, los universitarios y los jóvenes artistas de esos países, en lugar de apoyarse en su propia producción científica o artística, tienen que recurrir a editoriales, universidades, institutos en Estados Unidos, donde los perseguidos por el dictador encontraron refugio.
El presidente Cárdenas tenía muy claro que recibir a la élite cultural que perseguía el franquismo no sólo era un gesto de extraordinaria generosidad, sino que México se beneficiaría de su presencia, de sus conocimientos y de su inteligencia. Cuando desde la Presidencia de la República se ataca a las universidades y a los centros de investigación no solamente se está cometiendo un acto de una gran miopía, porque, por ejemplo, corremos también el riesgo de renunciar al futuro porque nuestros jóvenes talentos se verán obligados a buscar en Estados Unidos el espacio que aquí se les niega. La ofensiva presidencial contra el conocimiento también habrá de destruir una de las más nobles y distintivas tradiciones del Estado mexicano: la del apoyo a la educación y a la cultura.
Soledad Loaeza
Profesora-investigadora emérita de El Colegio de México. Investigadora emérita del SNI. Obtuvo el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2010. Su más reciente libro es A la sombra de la superpotencia. Tres presidentes mexicanos en la Guerra Fría, 1945-1958 (en prensa).
Las ironías de la vida…la mismísima Dra Buylla es hija de esos inmigrantes españoles
:/
Gajes de la mal llamada cuarta transformación. López Obrador se está llevando entre las patas el futuro de los mexicanos.
¿Y sin Obrador como hubiera sido el futuro de los mexicanos? ¿Cómo el que hubiera ofrecido Peña Nieto?
Excelente artículo que aplica a nuestra situación
No soloel futuro, empezo con el presente y ya apunta al pasado
Excelente artículo, pero que nunca leerá, por que no sabe leer un habitante de Palacio Nacional. Es terrible que no aprendemos de historia, o si la aprenden los aprendices lo quieren replicar de las dictaduras, creyéndose puros.
Considero que las decisiones de Andrés Manuel afectará e.n forma extraordinaria a la cultura y a los centros de investigación con su discurso autoritario y sesgado de que la educación de las universidades públicas y privadas ha sido un privilegio de una clase, lo cual es una rotunda mentira,, muchos pasamos por las universidades públicas y privadas con nuestro esfuerzo y dedicación a lo que nos gustaba estudiar,sin pensar nunca en beneficiarnos de forma individual, sino siempre pensando que nuestra oportunidad de preparación, se convertiria en una forma de regresará. México nuestro país, lo que habíamos logrado como profesionales ..nada más alejado de la mentira que Andrés le quiere tras.itir a su grupo de seguidores y fieles que lo escuchan sin analizar el veneni verbal que con sus palabras está trasmitiendo en sus mañaneras,,que más que infor.ar es un púlpito de desinfor.acion y adoctrinamiento de un líder que si es carismático, pero para conducir a la división y al encono de los mexicanos.
Nos llevará años recuperar todo lo destruido por este señor ignorante, Dios quiera que esta pesadilla termine para volver a empezar.
México necesita de científicos, artistas. Emprendedores e instituciones So, son incontables las pérdidas con este régimen de ignorancia absoluta.
La busqueda de la VERDAD, lel ensanchamiento del conocimiento, son enemigos acerrimos del pensamiento unitario_dictatorial, El Fracaso Intelectual y Moral de la 4T Es el fracaso intelectual y moral de la Izquierda de todo el mundo en toda época, lo mismo para el Fascismo