Hazte el sordo

Casi nueve horas tardó el vocero de la presidencia, Jesús Ramírez, en tratar de explicar una de las reacciones más infames que ha tenido López Obrador a una demanda ciudadana fuera de programa. En la mañanera del 17 de agosto, a las preguntas de los periodistas que pedían información acerca de la desaparición de cinco jóvenes en Lagos de Moreno, en un ánimo festivo el presidente hizo el gesto de que no oía y no se le ocurrió nada mejor que contar un chiste malo y viejo para aligerar su obvia decisión de no hablar del asunto. El chiste que contó es un claro desmentido de la explicación que dio al día siguiente; según él no había oído nada, nada. Entonces, ¿por qué se le ocurrió contar un chiste en el que un tipo se hace el sordo para no contestar algo que le disgusta?

Ilustración: Víctor Solís
Ilustración: Víctor Solís

El presidente afirmó en el mensaje, a propósito de su desafortunada respuesta a los periodistas, que él es incapaz de burlarse del dolor ajeno, que él es un “hombre de sentimientos”. Algunos dirán que para ser precisos él es “un hombre de resentimientos”. Lo cierto es que para él, la compasión es una palabra vacía de significado.

En 2020 David A. Bell, de la Universidad de Princeton, publicó Men on Horseback: The Power of Charisma in the Age of Revolution, con el sello editorial de MacMillan,un estudio que analiza el carisma con base en la experiencia de Pasquale Paoli de Córcega, George Washington, Toussaint Louverture de Haití y Simón Bolívar, y concluye que el líder carismático rompe las reglas no porque no favorecen al pueblo, sino porque el líder carismático está más allá de cualquier ley. La magnitud de la tragedia que han sufrido cinco familias de Lagos de Moreno es muy conmovedora y suscita automáticamente solidaridad, gestos de apoyo, el impulso de abrazar al doliente. En cambio, el presidente vio en el horroroso crimen la sombra de su “coco”: el “bloque conservador”. Según el presidente, estos malvados y corruptos han aprovechado su traspiés para “calumniarlo”. La supuesta “calumnia” habría consistido en orquestar a todos los periodistas de México para que dijeran a coro la misma mentira: que al presidente el asesinato de cinco mexicanos, cuyas vidas él tendría que proteger, lo había dejado impávido.

Bell sostiene que, dado que el carisma revolucionario y asistemático sólo tolera actos irregulares y con una actitud de completa indiferencia emocional, con frecuencia el carismático “se identifica por la ausencia de ciertas pulsiones humanas normales”. De ser válida esta observación para el caso de López Obrador, tendríamos la respuesta a los porqués de muchas de sus reacciones y decisiones que hasta ahora nos han resultado inexplicables.

Me parece obvio que los asesores presidenciales no sabían cómo borrar la tremenda metida de pata del presidente, porque no había manera de desaparecer de las mentes y de las grabaciones de los mexicanos su reacción a las solicitudes de la prensa para que hiciera alguna declaración a propósito del crimen odioso que segó la vida de los cinco jóvenes, que según nos han informado los medios, eran, en la sociología lopezobradorista, “aspiracionistas” que buscaban desarrollar sus talentos y capacidades.

La verdad no es el fuerte del presidente. Quienes vimos la mañanera del 17 de agosto, presenciamos con horror un despliegue más de la incapacidad de López Obrador para sentir un mínimo de empatía con las familias víctimas de criminales que nos avergüenzan a todos. Dice que no oyó a los periodistas, que no entendió lo que gritaban, por lo tanto sostiene que no debe pedir perdón. ¿Y no cree usted, presidente, que ante los hechos tendría que pedir perdón por lo menos por la terquedad con que se ha aferrado a una política de seguridad fallida? En el peor de los casos podría pedir disculpas a las familias de los jóvenes asesinados por la frivolidad de su respuesta: tendría que disculparse si acaso sus palabras ofendieron o lastimaron los sentimientos de los familiares de las cinco víctimas. Ésta no es la primera vez que López Obrador no asume la responsabilidad de lo que dice.

No puedo siquiera imaginar el dolor y la indignación de las familias de los cinco jóvenes de Lagos de Moreno ante la falta de respeto, el miedo a enfrentar la realidad y la soberbia infinita del presidente. Imagina que se escapa de su responsabilidad con la consabida frase: “No somos como los de antes”, a los que ya empezamos a extrañar. Es cierto, en la historia presidencial reciente no hay antecedente comparable a su indiferencia ante el dolor humano. Me pregunto: ¿cómo habría reaccionado si uno de sus hijos hubiera sido sacrificado en Lagos de Moreno?

 

Soledad Loaeza
Profesora-investigadora emérita de El Colegio de México. Investigadora emérita del SNI. Obtuvo el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2010. Su más reciente libro es A la sombra de la superpotencia. Tres presidentes mexicanos en la Guerra Fría, 1945-1958.

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Publicado en: Rebaño de elefantes

8 comentarios en “Hazte el sordo

  1. Don Andrés quiso hacerse el tonto. Él dice que todos los días a las seis de la mañana se reúne –quién sabe para qué– con el gabinete de seguridad, o algo así. Si es así, ese era el tema prioritario de la reunión y de la conferencia de ese día. Obviamente, el tema de los muchachos secuestrados no servía para su propaganda partidaria del día… y lo omitió a propósito. Un crimen perpetrado por criminales organizados es de competencia federal, del gobierno que don Andrés debería dirigir. Todas esas personas demañanadas y el propio presidente no se habían despabilado aún –en caso de que llegaran a despabilarse alguna vez– y por eso no se les ocurrió ninguna forma de agarrar ese toro por los cuernos. Y el toro los asustó con su bufido.

  2. Es un articulo realista que nos duele a todos lo maldad
    que prevalece en Mexico y la equivoca conducta de un primer mandatario que no merecemos, luchemos por la verdad es un derecho humano que nos pertenece.

  3. El Señor presidente es un irrespetuoso, por decir lo menos; actua siempre con ventaja y alevosía al no querer responder preguntas que le molestan; no sabe manejar sus emociones y todo aquellos que va en su contra lo descalifica. Lamentablemente ha perdido objetividad y con ello se iguala a los presidentes antecesesores, que siempre han ocultado la verdad a todos los mexicanos y más quienes confiamos en que sería un presidente diferente.

  4. Excelente artículo que capta mi atención, como siempre esta gran escritora!, admiro también el gran trabajo que realiza don Hector!

  5. LO PEOR ES QUE «EL HAZTE EL SORDO» ES PERFECTAMENTE APLICABLE A SUS MILES DE SEGUIDORES QUE SON SORDOS ANTE LA PÉSIMA ACTUACIÓN DE ANDRÉS. CIEGOS CON SUS 2400 PESOS QUE MENSUALMENTE RECIBEN, UN TRISTE Y PAUPERRIMO PAGO POR TODO LO QUE PERDIERON EN LA POLÍTICA SOCIAL, ALGO QUE NO TIENEN LA CAPACIDAD DE ANALIZAR Y CREEN QUE LES PUEDE SER RETIRADO, NO ENTIENDEN LOS ALCANCES DE UN MADATO CONSTITUCIONAL. LOS QUE LA TIENEN, (¿? LA CAPACIDAD DE ANÁLISIS) Y ACOMODADOS EN EL SISTEMA, QUE SU PAGA ES INFINITAMENTE MAYOR NO LES CONVIENE PATEAR LA BATEA DONDE COMEN Y ENGORDAN. ¿QUE PERDIERON LOS ASISTIDOS? : SEGURO POPULAR, FONDO PARA ENFERMEDADES CATASTRÓFICA, GUARDERIAS PARA MADRES NO ASEGURADAS, ECUELAS DE TIEMPO COMPLETO, REFUGIOS PARA MUJERES MALTRATADAS Y UN LARGUÍSIMO ETC. IMPOSIBLE DE PAGAR CON 2400 PESOS AL MES.

  6. Magnifico artículo. Lo que nunca he entendido es que un individuo de tal irresponsabilidad y bajeza, siga gozando de una alta popularidad . Algo tienen estos gobernantes populistas y demagogos. pueden decir y hacer barbaridades y como que tienen por asi decirlo una especie de gruesa capa de teflon.
    Gracias y saludos

  7. De acuerdo con los comentarios anteriores, sólo añado que seguramente por eso no le importa la educación a López. La gente con educación escasamente lo apoya en estos días. Se necesita tener una mente formada en analizar, sintetizar, comparar y contrastar datos duros y fidedignos, de fuentes confiables. Él mismo lo dijo: las clases medias y altas no votan por nosotros. Yo añado, excepto aquellos que tienen mucho que perder, como los que vimos en la reunión reciente de Claudia con empresarios, lamentablemente.

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